Delegada para Vida Consagrada
In English

Estimado Visitante,
En su Carta Apostólica, La Puerta de la Fe [Porta Fidei], introduciendo el Año de la Fe que empieza en octubre del 2012, Su Santidad, el Papa Benedicto XVI nos recuerda que el regalo de la fe se nos da en el Bautismo. Este regalo de la fe es nutrido por la recepción de la Santa Comunión y es fortalecido por medio de las gracias que fluyen del Sacramento de Confirmación. Así como la vida de una planta empieza por medio de una semilla que es nutrida y crece – así también el regalo de la fe que se nos da en el Bautismo tiene que ser nutrida para poder crecer.
En este Año de la Fe, el Santo Padre nos invita a considerar como la fe es la puerta que nos lleva a la comunión con Dios y con Su Iglesia. Me gustaría demostrar como la imagen de arriba se asimila a la relación de un alma con Dios. Mirando más de cerca podemos ver que no se encuentra un picaporte en la puerta. Para que Cristo entre – la puerta se debe de abrir desde adentro. Nuestra fe es lo que nos abre a Cristo.
“Mira que estoy a la puerta y llamo:
si uno escucha mi voz y me abre,
entraré en su casa y comeré con él y él conmigo.”
Apocalipsis 3,20
Algunas preguntas que talvez se están haciendo cuando ven este sitio de web podrían ser – “¿Dios me esta llamado a ser una hermana religiosa, un hermano religioso, un sacerdote o una persona consagrada a Su Iglesia?”… o… “¿Cómo podría Dios llamarme, como religiosa, a crecer mas en mi fe este año?” En cuanto creemos, vivimos y celebramos la verdad que El nos revela, nos convertimos en Sus discípulos quienes llevan Su Palabra a los confines de la tierra.
¡Que María, Madre de Cristo, interceda por nosotros para que podamos tener la fortaleza de escuchar y responder a Su Voz en edificación de Su Cuerpo, la Iglesia!
En Cristo,
Hermana Mary Dolora Keating, R.S.M.
Delegada para la Vida Consagrada
Archdiocese of Washington
5001 Eastern Avenue
Washington, DC 20017
(301) 853-4576
keatingsmd@adw.org